- LXI -

By Juan de Tassis y Peralta

Determinarse y luego arrepentirse,

empezar a atrever y acobardarse,

arder el pecho y la palabra helarse,

desengañarse y luego persuadirse;

comenzar una cosa y advertirse,

querer decir su pena y no aclararse,

en medio del aliento desmayarse,

y entre temor y miedo consumirse;

en las resoluciones, detenerse,

hallada la ocasión, no aprovecharse,

y perdido de cólera encenderse,

y sin saber por qué desvanecerse;

efectos son de amor; no hay que espantarse,

que todo del amor puede creerse.