- LXI -

By Gutierre de Cetina

Mientra con gran terror por cada parte

de Roma ardían las moradas bellas,

mientra que con el humo a las estrellas

subía el clamor del gran pueblo de Marte,

alegre está Nerón, subido en parte

do viendo el fuego, oía las querellas,

mirando entre las llamas cuáles de ellas

eran mayores, do su furia harte.

Así del alma mía la que gobierna

mi vida, mira el fuego, escucha el llanto

y tiene el mayor mal por mayor juego;

y, a guisa de Nerón, se alegra tanto

cuanto más viendo en mí durar el fuego

piensa hacer su crueldad eterna.