- LXI -

By Hernando de Acuña

Del bien del pensamiento se sustenta

el triste corazón entre mil males

que en mí se tratan como naturales,

y el alma hace ya la misma cuenta.

El no sufrirlos tiene por afrenta,

y por honra y valor sufrirlos tales,

y págase, sintiéndolos mortales,

con sólo consentirle que los sienta.

Esto por bien muy grande se le niega,

y la vida ha tomado por partido

seguir en padecer su estilo usado,

que llegando al extremo donde llega,

lo que con desearlo nunca ha sido,

no puede por razón serle negado.