- LXII - Dos amantes ausentes se soñaron juntos

By Luis de Ulloa Pereira

Soñando yo, pensé, que no dormía,

y Celia imaginó, que no soñaba,

ella, que a mi deseo se fiaba,

y yo, que su belleza merecía.

La unión que a nuestras almas asistía,

al sentido inferior se trasladaba,

que los dos corazones animaba,

y sus alas solícito batía.

Con vuelo igual de la fingida gloria,

el término llegó al postrer empeño,

y la dulce ilusión desaparece:

Pero dejó gustosa la memoria

el suceso feliz, que si fue sueño,

cuando el pasado bien no lo parece.