- LXII -

By Juan de Tassis y Peralta

Después de haber pasado mil contrastes

del tiempo, del amor, de la fortuna;

despedido esperanzas una a una,

roto los lazos que en secreto armastes;

después que vos y el mundo me avisastes

de cuanta vanidad cubre la luna;

cuando ya la ambición no me importuna,

ni aquel nudo me aprieta, que aflojastes;

después de haber gozado largos años

de un reposo imperfecto, porque el miedo

de este peligro siempre me ha seguido;

la libertad rendí a muchos engaños:

crucé los brazos a aquel gran denuedo,

tan desacostumbrado a ser vencido.