- LXIII - A un incendio de la casa del señor Duque de Uceda

By Luis de Ulloa Pereira

Suerte fue, no prodigio, que eligiera

la fortuna, o a ciegas encontrara

espléndida materia en que formara,

si no festiva, casual hoguera.

Para que el corazón, a quien no altera

la novedad de contingencia rara,

el estrago improviso reparara,

como si culpa el accidente fuera.

Así por el valor, que coronado

de virtudes heroicas oprimida

la envidia, reverente las aclama.

Cuanto ya fue ceniza, restaurado

para resplandecer a nueva vida,

como el Fénix: renace de la llama.