- LXIII - Al haber besado la mano de su dama un amante, padecía ansias mortales ...

By Joseph de Litala y Castelvi

Piedra compuesta de mortal veneno,

y aplicada a la herida de serpiente,

el tósigo letal cura, y ardiente,

chupando el mal, y entrándole en su seno.

No es mi dolor, de este dolor ajeno,

ni diferente no, de este accidente,

pues me miré morir eficazmente,

y en un instante ya me siento bueno.

Tu mano fue (dulcísima homicida)

piedra, o pedazo de cristal de roca

la que a mortal y venenosa herida.

Fue antídoto, tocándome en la boca,

con ella cobre aliento, cobre vida,

y huyó el veneno a diligencia poca.