- LXIII - Luz verdadera

By Pedro Soto de Rojas

Cual suele aquel que la encendida casa

deja a las fuerzas de la llama impía;

y expuesto el pecho a la corriente fría,

se anega ardiendo; y anegando abrasa;

tal la razón en la encendida brasa

dejo del fuego, que tu luz me envía;

y pongo (¡necio engaño!) el alma mía

entre copia de lágrimas no escasa.

Tantos errores, tantas sutilezas

sigo, que está mi amor sobre la Luna,

y de este humano busco las fierezas;

si es voluntad, si es hado, o si es fortuna,

no lo ser más pisando sus cabezas

fuerte herí con el pie en la vista a alguna.