- LXIV - Al alma ciega

By Pedro Soto de Rojas

Ya de otra más que de ti propia amante

alma se ve tu candidez impura:

ya dore llena con antorcha oscura,

muerte en forma de amor vas ignorante;

la viva luz, que imita al sol constante,

tienes opresa en móvil sepultura;

¡ay la joya que pierde tu locura

por seguir de un placer falso semblante!

Abre los ojos ya, si amor dispensa,

y por su ser en pequeñez medida,

verás cual es en la grandeza inmensa;

vuelve al tierno dolor de tanta herida,

que si duplicas la que mata ofensa;

la que pretendes disminuye vida.