- LXIV -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Crédito fue de la naturaleza

tu Oriente, pues de ti su pompa fía;

tu muerte providencia, que temía

sus dones apurar en tu largueza.

Lauro más inmortal de tu cabeza

logra tu Fama que tu Monarquía:

aquésta feneció tu fatal día,

aquélla, siempre a coronarte empieza.

Grande excepción te opones al olvido,

honor de Macedonia, que adquiriste

con cuanto abraza un mundo sólo un nombre.

Por darte a ti, moriste agradecido

a los dioses; envidia suya fuiste,

que entonces creyó Roma que eras hombre.