- LXIV -

By Hernando de Acuña

Viendo su bien tan lejos mi deseo,

alejóseme tanto por seguirle,

que tuve por difícil reducirle

al derecho camino sin rodeo.

Y ahora tan mal me tiene, que me veo

sin fuerza con que pueda resistirle,

tan forzado me tiene a consentirle,

que soy el que de mí menos poseo.

Ninguna novedad hay que me aparte

de tal congoja, ni que yo la crea,

sino para mayor inconveniente;

pues siendo yo de mí la menor parte,

por fuerza hace Amor que el todo sea,

sólo para sentir lo que él consiente.