- LXIV -

By Juan de Tassis y Peralta

Es muerta la esperanza a quien ausente

vive de su dolor atormentado,

pues vive con extremo enajenado,

y el alma martiriza juntamente.

Tal vez le enseña a amar su bien presente,

para pena mayor de su cuidado,

tal vez de fantasías rodeado,

morir se mira y abrasarse siente.

Luego del bien le ciñen sus dolores,

para llegar a amar merecimientos

a quien el alma suya está rendida.

Pues vive sólo en fe de sus amores,

y si vive es muriendo en pensamientos,

puesto que sin morir no venga vida.