- LXV - Al rey Carlos de Inglaterra, degollado en un cadalso públicamente por su...
¡Qué horóscopo fatal, qué estrella airada,
qué Erinnis infernal, qué Alecto fiera,
o qué aspecto cruel hacer pudiera
tu fortuna Real tan desgraciada!
Vio Londres tu cabeza coronada,
en manos de un verdugo, y la primera,
que en lección lagrimosa y lastimera,
acordara la Historia venerada.
Moriste Carlos, y quien daba leyes,
humilde las recibe del Vasallo,
conspirada en traiciones su malicia.
Escarmienten en ti todos los Reyes,
que si faltaste a Dios, por firme hallo,
que te falten a ti, que esto es justicia.