- LXV -

By Francisco de Borja y Aragón

Yace helado cadáver insepulto,

aquella Reina, que entregó sus yerros

a la violenta furia de los perros,

que informe dejan el hermoso bulto.

Aquella de Israel tirano culto,

autora de sus robos, y destierros;

los más plebeyos fúnebres entierros

pudo envidiar su postrimero indulto.

¿Esta es aquella Jezabel hermosa?

La admiración del pueblo repetía,

mirando la cabeza, pies, y manos.

Esta es aquella fiera poderosa,

responde el cielo; que llegó su día,

como llega, aunque tarda, a los tiranos.