- LXVI - Confianza en un ay

By Pedro Soto de Rojas

Fresno siempre elevado, centinela

del ejército dulce de Pomona,

a quien si erguida crencha el sol corona,

cándida Naya, los coturnos cela.

Tú a tanto Ruiseñor antigua escuela

bien que frondoso afín, mi voz perdona;

que en tus lenguas el céfiro la entona,

porque a Deidad que ocultas veloz vuela.

Este ¡ay! tan sólo ten depositado,

y cuando al sol que adoro como sueles

vieres en tus alfombras recortado:

preséntale a la luz, y no desueles

por esto tu inquietud, que mi cuidado

copia en tan breve tiempo mil pinceles.