- LXVII - Crece amor ausente de lo que se ama
Engáñase quien dice, que la ausencia
es muerte del Amor, y que le apaga,
que es el Amor de Prometeo la llaga,
que crece más en su mayor dolencia.
Falsa es, Matilde mía, la sentencia,
que el imperio de Amor mentida estraga,
y con dulces Antídotos halaga,
pareciendo rigor más que clemencia.
Yo ausente de tus ojos celestiales;
ardo encendido en amorosa llama,
sin poderles hallar fin a mis males.
El corazón rendido más se inflama,
crece el incendio a abismos de cristales,
y el Alma cuando ausente está, más ama.