- LXVIII -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Detén, Jáuregui docto, el curso altivo

de tu pincel que eternidad reparte,

cuando naturaleza, cuando el arte

cede al lino espirante, al metal vivo.

Tus milagros simétricos no escribo,

porque sabrá el menor eternizarte,

ni te describo en más heroica parte

donde usurpas al sol su lauro esquivo.

Los números suspende, o los colores,

pues describe el pincel, pinta la pluma,

y cualquiera imposible nos derrama.

No estorben tus aplausos tus primores,

que acumular de asombros tanta suma

es imposible cargo de una fama.