- LXVIII -

By Juan de Tassis y Peralta

Estos hijos de amor mal conocidos,

en acechar su mal sólo ocupados,

son una quintaesencia de cuidados,

más desvelados cuanto más dormidos.

Mueven guerra a la fe y a los sentidos,

abrasan, y temiendo, están helados,

y son ajenos bienes que, soñados,

quedan en propios males convertidos.

No tiene ser, y danle a su tormento

peligrosa fuerza violentada,

y sólo de los daños son testigos.

Tienen por ley la de mudar intento,

y con una sospecha idolatrada,

son aconsejadores enemigos.