- LXX -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Ni amor ni Marte esperen que en mi acento

suene de hoy más su gloria ni su ira;

que de las dos empresas se retira

infuso el superior conocimiento.

A honor de la moral virtud frecuento,

sublime Urania, mi estudiosa lira;

tú en mi voz y en sus números inspira

la persuasión de tu divino aliento.

A merecer tu lauro nos eleve,

oh musa, el celo que en tu insigne escuela

tan fervoroso los ingenios llama;

que los aplausos de la edad que vuela,

ya en la victoria adulen, ya en la fama,

no son más que ilusión de un sueño breve.