- LXXIII -

By Francisco de Borja y Aragón

O tú, que siempre mides peregrino

de tu jornada eterna los linderos;

y con iguales pasos, y ligeros,

ni acortas, ni dilatas el camino.

Por ti el gobierno del errante pino

doma indolentes mares extranjeros,

y usando el hombre los comunes fueros,

en él imitas el pode divino.

Jamás la tierra, que tu luz rodea,

con piadosos objetos la retira,

ni altera la igualdad de tu corriente.

Así a la hermosa altiva Galatea

ni el mal que siento, ni el dolor que mira,

turbar pudieron la enemiga frente.