- LXXIII -

By Francisco de la Torre

Silencio mudo, que en tu manto envuelto,

me conduces al punto riguroso

de mi dolor, mi espíritu penoso

en dolorosas lágrimas resuelto,

si como le contemplo ahora vuelto

pronóstico y agüero temeroso

de la vida, que temo, tenebroso

monstruo le viera por tus sombra suelto

no llorara recelos inhumanos

antes de ver trocada la ventura

que ha de ser ocasión de mi tormento.

Ya se han hecho temer los soberanos

claros ojos que adoro, que un contento

cuando más enriquece menos dura.