- LXXIX -

By Hernando de Acuña

Mil veces de tu mano me he escapado

y al punto de la muerte y fin venido,

y tantas he tornado y te he seguido,

Amor, y nunca quedo escarmentado;

mil veces he propuesto y he jurado

de no seguir tu bando y tu partido,

viéndome en tu poder triste y perdido,

y tantas mi palabra y fe he quebrado.

Ahora, en este trance y mal que siento,

causado de tus manos crudamente,

bien justo era cumplir el juramento;

mas, triste, ¿qué haré, que no consiente

la dura suerte, el áspero tormento,

que el siervo del señor se halle ausente?