- LXXV -

By Fernando de Herrera

Cuando el fiero tirano de Oriente

la afrenta que sufrió con osadía

se aventura a pagar, y, España mía,

contrasta con valor su saña ardiente,

amor se esfuerza en mi pasión doliente,

y finge, y me presta una alegría,

vana, para que sienta en mi porfía,

del bien cayendo, el mal más duramente.

Yo cuido defenderme en mejor suerte,

y resistir sin miedo el duro asalto,

y descansar seguro en mi sosiego.

Cuando importa mostrar el pecho fuerte,

me pierdo, y hallo de valor más falto

y rindo el corazón al hierro y fuego.