- LXXV -

By Francisco de Borja y Aragón

Aquí la juventud gallarda, y fuerte

reposa humilde en brazos de la tierra;

y entre estos blancos mármoles encierra,

su ser la vida, y su poder la muerte.

Aquí el amor, porque el dolor acierte,

le presta el arco, y con errada guerra

del triste día, en que el placer destierra,

con piedra negra se notó la suerte.

Apenas los umbrales de la vida

pasó la edad con presuroso vuelo,

y del común aplauso la esperanza.

Cuando cruel estrella inadvertida

robó su gloria a la fatal mudanza,

y al grave sentimiento su consuelo.