- LXXV -

By Hernando de Acuña

Puede en amor la discreción obrarse

cuando se siente amor tibio o ligero,

que no teme peligro el verdadero

ni puede con razones desviarse.

Es allegarse más el apartarse,

y el duro corazón más fuerte y fiero

viene a encenderse más que de primero

con lo que más espera remediarse.

Por donde, en este mal tan congojoso,

sufrir es el más sano regimiento,

pues otro que aproveche no se halla;

y el que en buscar remedio es presuroso

sé que vendrá a sentir lo que yo siento,

que la salud más cierta es no buscalla.