- LXXVI - Dice a Cintia lo que por ella padece

By Joseph de Litala y Castelvi

Hecho de piedra soy, pues que no lloro

Cintia, la pena de un rigor tirano,

cuando bajando de este Monte al llano

hallé en tus redes las prisiones de oro.

Suspenso el corazón, juzga que ignoro

la causa del sentir, pero es en vano,

pues confieso la herida de tu mano

a vista de la luz de lo que adoro.

Que importa, que en dureza convertido,

estén los ojos, si en el Alma han hecho

violento estrago en la oprimida calma.

Consuman sus arroyos los sentidos,

y abrasen en el Etna de mi pecho

el mal que no es capaz, sino del Alma.