- LXXVI -

By Juan de Tassis y Peralta

Divina ausente, en forma fugitiva

para desigualdad de nuestra suerte,

pues tú en el sumo Sol vas a ponerte,

yo quedo en soledad de luz altiva;

por declarar que en esa sombra esquiva,

quien en polvo y ceniza se convierte,

contra las mismas fuerzas de la muerte

queda por fama eternamente viva.

Así llega este trueque a ser ganancia

de trabajosa y miserable vida,

por dos siempre seguras, inmortales.

Sólo quejoso Amor de la distancia,

ya de aquel sol es sombra perseguida

con noche eterna y con eternos males.