- LXXVIII - Deprecación a Venus
Hermosa Venus, que con llanto tierno
vertiste fuego entre la sangre fría,
que alfombra ya, y mortaja le servía,
al infeliz, que en flor hiciste eterno.
Así te reverencie el triste invierno,
cual dulce Primavera de alegría,
y así te rinda la tirana mía
lascivas rosas con afecto interno.
Que en el jardín, que su inclemencia riega,
con la piedad de mi cristal deshecho,
me honores flor, me califiques rosa.
Podrá ser, que mirando en flor hermosa
Isis, que ahora al duro lazo entrega,
Narciso goce en mano, en frente y pecho.