- LXXVIII - Hace memoria y de la parte en que tuvo principio su amor

By Luis de Ulloa Pereira

Este es el Templo, Filis, y este el día,

en que ya tu poder, o ya tu ruego,

obró el milagro de quitar a un ciego

la tiniebla de ausencia, en que vivía.

Aquí vio tu hermosura mi osadía,

aquí entregó a las llamas el sosiego,

y le hospedó tan apacible el fuego,

que se alumbraba el alma, y no se ardía.

Y pareció piedad de la belleza

entonces, que a sus llamas entregado,

no quedarse en cenizas convertido.

Y fue traza cruel de su aspereza,

por hacer el castigo más pesado,

no matarme de amor, sino de olvido.