- LXXXI - Compara su pasión con la de un ruiseñor
Al Alma un Ruiseñor sus quejas llora,
que alimentó el dolor en noche oscura,
y esa murmuradora fuente pura
perlas desata al bostezar la aurora.
Ya de sus penas el caudal mejora,
si en grillos de cristal su fe asegura,
y él en la copa de una rama apura
cuanto en su pecho tiernamente adora.
Dichoso pues, que felizmente puede
sufrir, y padecer su fin violento,
sin que le niegue la razón el daño.
Bien sé que en el sentir hoy no me excede,
porque si él vive amando su tormento,
yo muero sin saber mi mal extraño.