- LXXXII - A la soledad y lo seguro que se vive en ella
A esta Selva, a este Risco, a esta Montaña,
que de Obeliscos viste su Horizonte,
el pie la besa el cristalino Oronte,
y con sus perlas la floresta baña.
Gozando la estación de la campaña,
no emprenda nuevos muros Laomedonte,
pues en la rósea fábrica del Monte
labró Naturaleza esa Cabaña.
En ella vive Fabio sin recelo
de que le arroje la soberbia altiva,
que a muchos despeñó en su ardiente vuelo.
Y pues su dicha en su quietud estriba,
ame la Soledad, puesto que el Cielo
con el Amor coronan su fe viva.