- LXXXIII - Al Ave Fénix

By Joseph de Litala y Castelvi

No ofende el rayo al culto reverente

que de olores Sabeos construido,

mira desde su cuna el encendido

sepulcro, que erigió vistosamente.

Si Fénix muere en esta hoguera ardiente

labrando a un mismo tiempo, Pira, y nido,

viéndose a nuevo ser restituido,

el solo halló remedio a este accidente.

Ya no es morir asombro, si eterniza

en tu incendio, la gasa de sus plumas,

vinculando a su fin sus duraciones.

Lucida pompa fue, la que hoy ceniza,

aliento inspira, y en grandezas sumas

rinde al Sol en su ofrenda adoraciones.