- LXXXIV - A la mudanza de los tiempos
Vuelve otra ves el rostro, Fabio, y mira
cuanto arrebata la ambición humana,
rija lo cuerdo esta locura vana,
y no te engañe hipócrita mentira.
Juzga la confusión de aquel que aspira
a ser del Mundo asombro, y la tirana
invasión, ve llorando a la mañana
lo que ayer exaltó sonora lira.
Si con acuerdo los imperios mides,
de Griegos, y Romanos Campeones,
en hombros los verás de un nuevo Alcides.
Todo lo muda el Tiempo, y los blasones,
que honraron las virtudes de Arístides,
lucilo breve son de otros varones.