- LXXXIX -

By Juan Boscán Almogáver

Levanta el desear el pensamiento

con tal hervor, que todo el mundo es mío.

Vuelven en seso todo el desvarío

la fuerza y la verdad del sentimiento.

Mi corazón do ama es tan atento,

que el bien y el mal yo mismo me le crío,

tanto, que ya por puro amor confío

de sostener mis torres en el viento.

Cuanto entra en mí, se muda todo luego

en el placer que del amor influye;

mi bien fingido pasa por verdad.

Esto no es mucho, pues que traigo fuego,

que cuanto toma luego lo destruye

y lo convierte en otra calidad.