- LXXXV -

By Francisco de Borja y Aragón

Quien paga a su tributo por cuidado

amargo fruto en lágrimas cansadas.

Quien vive con memorias engañadas,

y con ajenas dichas desdichado.

Quien siente de su engaño desterrado,

y cuenta amargas horas mal logradas.

Quien llora breves glorias acabadas,

y muere de sus bienes olvidado.

Quien paga, vive, llora, espera, siente,

sus esperanzas juzgue por los daños,

si entre ellos se atreviese a conocellas.

No tema, y desespere osadamente.

Verá como le sobran desengaños,

para desesperar de todas ellas.