- LXXXV -
Quien paga a su tributo por cuidado
amargo fruto en lágrimas cansadas.
Quien vive con memorias engañadas,
y con ajenas dichas desdichado.
Quien siente de su engaño desterrado,
y cuenta amargas horas mal logradas.
Quien llora breves glorias acabadas,
y muere de sus bienes olvidado.
Quien paga, vive, llora, espera, siente,
sus esperanzas juzgue por los daños,
si entre ellos se atreviese a conocellas.
No tema, y desespere osadamente.
Verá como le sobran desengaños,
para desesperar de todas ellas.