- LXXXVI - De los que censuraron su Polifemo
Pisó las calles de Madrid el fiero
monóculo galán de Galatea,
y cual suele tejer bárbara aldea
soga de gozques contra forastero,
rígido un bachiller, otro severo,
crítica turba al fin, sino pigmea,
su diente afila y su veneno emplea
en el disforme cíclope cabrero.
A pesar del lucero de su frente
le hacen oscuro, y él en dos razones
que en dos truenos libró de su Occidente:
«Si quieren -respondió- los pedantones
luz nueva en hemisferio diferente,
den su memorial a mis calzones.»