- LXXXVIII -

By Gutierre de Cetina

De la pena de Sísifo se cuenta

que sube un grave peso a una montaña

áspera, inhabitable, obscura, extraña,

do cuanto puede ver, más le atormenta.

Subido a la alta cima, antes que sienta

descanso alguno, el desear le engaña,

y soltando la carga que le daña,

de nuevo torna a la pasada afrenta.

Así, sube, señora, el alma mía

por ásperos caminos desusados

a la cumbre de la alta fantasía.

Mas no son unos males acabados,

cuando la obstinación de mi porfía

sigue los que le están aparejados.