Madre mía

By Rodolfo Castaing

En una de las vueltas del sombrío

Maravilla, atrevido y turbulento,

hay un roble tronchado por el viento,

confundiendo sus ramas con el río.

Privado del salvaje poderío

que guardaba en su leño corpulento,

sólo anhela un consuelo a su tormento

de aquella agua en el loco desvarío

Al igual de ese roble destronado

que en las linfas oculta la tortura

de sentirse abatido y destrozado,

¡cuántas veces rendido de amargura,

en tu pecho la frente he reclinado

para ocultar allí mi desventura!