Marido paciente, que imagina satisfacerse de su deshonra con hacer a otros casad...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Sólo en ti se mintió justo el pecado,

siendo injusto en trabajos y placeres;

pues que, quitando a muchos sus mujeres,

con tu mujer a muchos has pagado.

Si los cuernos que pones te han quitado

de tus sienes los huesos, ¿qué prefieres?

No pones cuernos, si entenderlo quieres:

cuernos truecas con premio de contado.

Cobras, no haces, Filemón, cornudos;

adulterado adúltero desquitas

duras afrentas de los ganchos mudos.

Ni es desquitarlos, pues que no te quitas

ni uno de cuantos peinas puntiagudos:

haces lo que padeces, y te imitas.