Martí

By Jorge Casals y Llorente

Gigante paladín de un Continente,

divino ruiseñor de la mañana;

¡en la fértil llanura americana

tus trinos fueron luz en el ambiente!

Con tu genialidad de omnividente

fuiste el asombro de la hueste hispana;

dictó el destino su sentencia arcana

¡y la inmortalidad besó tu frente!

¡Qué sueño tan hermoso fue tu sueño!

¡Qué realidad tan magna la «utopía»

que alimentaste con tenaz empeño!

Rugió la tempestad de la metralla

¡y el machete rimó su epifanía

en el revuelto campo de batalla!