Martín de la Plaza, Luis Antequera (Málaga). 77 - Sacerdote de la Colegiata de ...
Cubierto estaba el Sol de un negro velo,
luchaba el viento con el mar hinchado
y él en huecos peñascos quebrantado
con blanca espuma salpicaba el cielo.
El ronco trueno amenazaba el suelo,
tocaba el rayo al monte levantado
y pardas nubes de granizo helado
el campo cobijaban con su hielo.
Mas luego que su clara luz mostraron
los bellos ojos que contento adoro
y a quien el alba envidia los colores,
calmó el mar, calló el viento y se ausentaron
los truenos, pintó el Sol las nubes de oro,
vistiose el campo de olorosas flores.