Mateo María Boiardo

By Fernando Maristany

Del mar vi el sol surgir, por tan divina

melena de áureos rayos circundado,

y el rostro tan rojizo e iluminado,

que un incendio hizo en toda la marina

Vi abrirse, a la rociada matutina,

las rosas de un color tan inflamado,

que se hubiera de lejos estimado

que un fuego ardiera por su verde espina.

Vi en la alegre y florida primavera,

salir la muelle hierba perfumada

y abrir sus hojas en la pronta edad;

y a una mujer graciosa y hechicera,

bellas rosas coger de madrugada,

y vencer a esas cosas en beldad.