Mató un médico su candil estudiando, por despabilarle, y reconoce el candil just...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si alumbro yo porque a matar aprenda,

¿de qué me espanto yo de que me apague?

Pues en mí «Quien tal hace que tal pague»

justifica el doctor se comprenda.

Despabila al que cura y a su hacienda;

cura al que despabila, aunque le halague;

basta para matar que sólo amague:

de calaveras es su estudio tienda.

Por ser matar la hambre comer, come;

hasta a su mula mata de repente;

ninguno escapa que a su cargo tome.

Es matalos hablando eternamente;

será el mundo al revés siempre que asome,

pues el amanecer vuelve Occidente.