Mi barquera – I

By Ricardo del Monte

Lleva en la mano un arpa laureada

y cíngulo de estrellas en la frente;

vaga en el éter y su huella ardiente

deja inmortales formas en la nada

Tiende el velo de Maya y hechizada

la Realidad transfigurar se siente

Bebe del alma, un vino fervescente

la escancia que sus penas anonada

¡Ah! vuelve a mí tus ojos, Poesía,

y el jugo suave de la flor del loto

vierte en el cáliz que me diste un día,

ahora de acíbar rebosante y roto

¡Sirena, ven; y la barquilla mía

lleva cantando, a su ancladero ignoto!