Mi barquera – II

By Ricardo del Monte

Serenamente la barquilla mía

surca en el mar su fijo derrotero;

boga al Ocaso el lánguido remero,

y ya le alumbra Véspero la vía

Siento acercarse tenebrosa y fría

la noche sin mañana y si lucero

¡Oh, tú la maga de mi amor primero,

baja a mi barca para ser su guía!

¡Adiós, cielos sin sol, campos sin rosas,

y adiós también, infieles compañeras,

Razón y Fe, Sibilas engañosas!

Barquera, ven Tus notas plañideras

me lleven por escalas melodiosas

al concierto de amor de las esferas