Mi ensueño

By Julián del Casal

Cuando la ardiente luz de la mañana

tiñó de rojo el nebuloso cielo,

quiso una alondra detener el vuelo

de mi alcoba sombría en la ventana

Pero hallando cerrada la persiana,

fracasó en el cristal su ardiente anhelo

y, herida por el golpe, cayó al suelo,

adiós diciendo a su quimera vana.

Así mi ensueño, pájaro canoro

de níveas plumas y rosado pico,

al querer en el mundo hallar cabida,

encontró de lo real los muros de oro

y deshecho, cual frágil abanico,

cayó entre el fango inmundo de la vida.