Mi pálida

By Francisco Díaz Silveira

La virgen que los ojos soñadores

admiran en mis lienzos ideales,

no reza en las vetustas catedrales

ni danza en los alegres corredores

No juega enamorada con las flores,

ni escucha tras las puertas ojivales

las zambras de las guzlas orientales,

el canto de los viejos trovadores

La virgen de mis lienzos aletea

donde el bajel sin mástiles estalla,

murmura donde el ábrego vocea,

palpita donde choca la metralla,

sonríe donde el rayo centellea

y duerme sobre el campo de batalla.