Mi Serafín y yo

By Dolores Bolio

Sobre mi corazón, tan tiernamente

he oprimido su testa ensortijada,

que se desliza el oro por la almohada

como en cumbre invernal sol refulgente

Suspiro, y al besar su pura frente

sorprendiendo mi rostro en su mirada,

me parezco a la luna que extasiada

su miniatura copia en una fuente

Y le arrulla mi voz: ¡Naturaleza

con mi sangre pintó tus encendidas

y redondas mejillas; tu cabeza

forjaron mis ideas florecidas;

tu espíritu, mi amor: yo llevo impresa

tu forma entre mi ser hace mil vidas!