Mi testamento

By Nicolás Arnao

Por esta voluntad que el cielo ha dado

a todo racional a ser de instinto,

tan en ajuste como llevo el cinto

voy a dejar mi asunto preparado

Y aunque a otro modo lo tenía pensado

no quiero el uso, quede, por mi extinto,

y antes de entrar al último recinto

legaré el texto como pan pintado

Y en mi cabal sentido y mejor juicio,

ante testigos legos y notario,

haciendo un escribano el buen servicio,

empiezo yo a dictar cual legatario,

y doy comienzo y pie del testamento,

según vaya encordando el pensamiento.

Si acaso he dicho mal, no me desdigo

y a mi razón sesuda doy de abono;

que así se alzó en la tierra el primer trono,

y aquí pongo la historia por testigo

Siga escribiendo ahí que a Dios bendigo

por su buena intención, que alto pregono;

pero los hombres, a quienes perdono,

el acta han dado al infernal amigo

Justificado o no, con mi alegato,

dejo al sobreviviente el aire puro,

la luz, el agua, el cielo y por contrato

los dulces estrujones del futuro,

do quedarán las mil cabezas rotas,

cual la mía de ritmos y de notas

Lego de modo igual miles dobleces,

tanto mentales como del pellejo;

mi andar solivio en ruta de cangrejo,

con cargas de joroba, las más veces

Cojo del alma, sus amargas heces

apuradas del mal, triste y complejo,

mi física armazón hecha un reflejo,

do encorvadas las horas van en creces

Un desarme completo de molares,

cerrado bosque de viajeros canas,

como huyendo a recintos seculares

muy lejos de horizontes y mañanas;

detrás de las sonrisas engañosas

tal cual adiós, del mundo y de sus cosas

Asimismo en la nota hago presente

que fui en la mocedad algo amoroso:

Blasón y timbre que llevé orgulloso

por ser en esta secta el más creyente

Rendí al amor mi lauro reverente

y no tuve razón de estar quejoso,

y si me quejo hoy, es que brumoso

me despide a ultratumba sonriente

El consejo, por tanto, no es extraño

de este bien puro que nos dejó el cielo:

Y aparte de un revés o algún engaño

es mejor lo que existe sobre el suelo

Por eso lo acotejo en inventario

y prosiga a otra línea el buen notario

Como parte del texto al desligarme

de la armazón huesosa que me anima,

cumple a mi voluntad que se me exima

de al buen morir alguna ayuda darme

Solo y tranquilo pienso trasladarme

cuando Natura la guadaña esgrima,

sin que un buen cura se me venga encima

con la santa intención de confesarme

Si acaso busca mi último secreto,

no tengo inconveniente en darle cita,

allá por ultratumba, do prometo

ponerlo al tanto si lo solicita,

y me encuentre a su vez los pecadillos

que echó de la sotana en los bolsillos

Fáltame tributar al auditorio

cual moderno orador, por más, sesudo,

mi estilo original del que no dudo

harán reliquias en conservatorio

En Bellas Letras prenda de abalorio

su juicio literario irá en menudo,

basado en que cualquiera tartamudo

por literato pasa al purgatorio

Con letra igual y causa semejante,

recomiendo mi clásico discurso,

que por ser del sagrario trashumante,

en pena de destierro será incurso,

y no me extrañará que en el proceso

a palos no le dejen sano un hueso

Este es, caro lector, mi testamento,

tres días he tardado en escribirlo,

lo dejo cual nació, no he de vestirlo,

que al natural expreso lo que siento

Bien comprendo que no es un monumento,

ni el espacio traslado como un mirlo,

y aunque del arte las celadas birlo,

de sabios que escasean, no es el cuento

Si excomunión le cae o cosa grave,

diré que de melindres no me visto,

y como a nada nuevo doy en clave

voy con la muchedumbre do persisto,

en derrocharles cantos a mi antojo

aunque algún preceptista muestre enojo