Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote: «Este soneto hice a la muerte de don ...

By Miguel de Cervantes y Saavedra

El que subió por sendas nunca usadas

del sacro monte a la más alta cumbre;

el que a una Luz se hizo todo lumbre

y lágrimas, en dulce voz cantadas;

el que con culta vena las sagradas

de Elicón y Pirene en muchedumbre

(libre de toda humana pesadumbre)

bebió y dejó en divinas transformadas;

aquél a quien envidia tuvo Apolo

porque, a par de su Luz, tiene su fama

de donde nace a donde muere el día:

el agradable al cielo, al suelo solo,

vuelto en ceniza de su ardiente llama,

yace debajo de esta losa fría.